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Impuestos de los intereses y depósitos: cómo tributan en el IRPF

Actualizado: · 3 min de lectura

Cuando una cuenta remunerada o un depósito te paga intereses, ese dinero no es completamente tuyo: tributa en el impuesto sobre la renta (IRPF). Entender cómo funciona ayuda a calcular la rentabilidad real de cada producto y a evitar sorpresas en la declaración.

En qué base se integran

Los intereses de cuentas y depósitos son rendimientos del capital mobiliario. En el IRPF se integran en la base imponible del ahorro, una base distinta de la general, que es la que recoge el salario. La base del ahorro se grava con su propia escala.

Los tramos de la base del ahorro

La Agencia Tributaria publica una escala estatal que va del 9,5 % al 15 %. Cuando la comunidad autónoma no ha aprobado una escala propia, aplica la misma, y el resultado total para el contribuyente es el siguiente:

Como en cualquier escala progresiva, cada tipo se aplica solo a la parte de la base que cae dentro de su tramo. No ocurre que, al superar 6.000 €, todo pase a tributar al 21 %.

Ejemplos

Con 2.400 € de intereses anuales, todo está en el primer tramo: 2.400 × 19 % = 456 €, y quedan 1.944 € netos.

Con 10.000 € de rendimientos del ahorro, los primeros 6.000 € pagan 1.140 € y los 4.000 € restantes pagan 840 €. La cuota total es de 1.980 €, un tipo medio del 19,8 %.

Con 30.000 €, la cuota sería de 6.180 €, un tipo medio del 20,6 %. Puedes probar tus propias cifras con la calculadora de impuesto sobre intereses.

La retención

Cuando la entidad te paga los intereses, practica una retención a cuenta del IRPF. Según los cuadros publicados por la Agencia Tributaria para 2026, el porcentaje aplicable a los intereses de cuentas y depósitos es del 19 %. La retención es un anticipo, no necesariamente el impuesto definitivo: al hacer la declaración, se compara con la cuota que te corresponde. Si tus rendimientos del ahorro superan el primer tramo, tendrás que ingresar la diferencia; si no hubiera obligación o la cuota fuera menor, podría salirte a devolver.

Qué más cuenta en la base del ahorro

Además de los intereses, en la base del ahorro se incluyen, entre otros, los dividendos y las ganancias o pérdidas derivadas de vender activos como acciones o fondos. Esto significa que un depósito aislado puede tributar solo en el primer tramo, pero si el mismo año vendes inversiones con ganancias, los tramos se aplicarán al conjunto. Existen además reglas de compensación de pérdidas con límites.

El impacto en la rentabilidad

Para estimar el rendimiento neto de un depósito, calcula los intereses brutos y réstales el impuesto. Si un depósito te da 2.400 € brutos, tu rentabilidad neta es de 1.944 €, un 19 % menos. Después, compara la cifra con la inflación, como explicamos en la guía sobre inflación y poder adquisitivo. Un 3 % bruto equivale aproximadamente a un 2,43 % neto en el primer tramo.

Obligación de declarar

Que el banco haya retenido no significa que no debas declarar. La obligación de presentar la declaración depende de tus ingresos, su origen y otras circunstancias, y los límites pueden cambiar. Consulta la información oficial de la Agencia Tributaria o a un asesor fiscal para tu caso particular.

Recomendaciones

Guarda los certificados fiscales de tus entidades, revisa el borrador de la renta antes de confirmarlo y comprueba que los intereses aparecen correctamente. Y recuerda que las normas fiscales pueden cambiar de un año a otro.

Contenido informativo con la escala general del ahorro. Hay supuestos especiales; no sustituye al asesoramiento fiscal.

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