Cómo comparar préstamos personales y no pagar de más
Pedir un préstamo es una decisión que se toma pocas veces y que suele pesar durante años. Compararlo bien puede ahorrarte cientos o miles de euros. Estos son los pasos y las trampas más habituales.
Paso 1: define cuánto necesitas
Pide solo lo necesario. Cada euro adicional se paga con intereses. Antes de pedir, mira si puedes cubrir parte con ahorros o si el gasto se puede aplazar. Y comprueba que la cuota cabe en tu presupuesto aun con imprevistos.
Paso 2: compara el coste, no solo la cuota
Una cuota baja puede ocultar un plazo largo. Mira siempre cuatro datos: la TAE, la cuota, el plazo y el coste total en euros, es decir, todo lo que devolverás menos lo que recibes.
Ejemplo: un préstamo de 10.000 € a 60 meses con TIN del 6 % y sin comisión tiene una cuota de unos 193,33 € y un coste en intereses de unos 1.600 €. Otro con TIN del 5,5 % y una comisión de apertura del 2 % tiene una cuota de unos 191,01 €, unos 1.461 € de intereses y 200 € de comisión, con un coste total de unos 1.661 €. La segunda oferta parece mejor por su tipo, pero cuesta más. Su TAE aproximada es del 6,53 %, frente al 6,17 % de la primera.
Puedes hacer esta comparación con la calculadora de préstamo personal.
Paso 3: entiende la TAE
La TAE incluye el interés y ciertos gastos, y es la mejor herramienta para comparar. Pero pregunta qué incluye. Si el banco ofrece un tipo bonificado que depende de contratar seguros o domiciliar la nómina, pide la TAE con y sin esas condiciones. La guía qué es la TAE lo explica en detalle.
Paso 4: revisa las comisiones
Pregunta por cada una de estas comisiones:
- Apertura o estudio, que se descuenta al principio o se añade al capital.
- Amortización anticipada o cancelación, por si quieres devolver antes.
- Reclamación de cuotas impagadas.
- Modificación de condiciones.
Paso 5: ojo con los productos vinculados
Algunos préstamos rebajan el tipo si contratas un seguro de vida, de hogar o de protección de pagos. Calcula si el ahorro compensa el coste de esos productos. A veces el seguro cuesta más de lo que ahorras en intereses. Pregunta si es obligatorio o voluntario y si puedes contratarlo por tu cuenta en otra compañía.
Paso 6: lee la información precontractual
Antes de firmar, la entidad debe darte la información precontractual con las condiciones del préstamo. Léela con calma y compárala entre ofertas. No firmes con presión, aunque te digan que la oferta caduca hoy. Un buen préstamo sigue siendo bueno mañana.
Señales de alerta
Desconfía si te piden dinero por adelantado para tramitar un préstamo, si la oferta llega por canales no oficiales, si no te dan la TAE por escrito o si te prometen aprobación segura sin estudiar tu situación. En caso de duda, comprueba que la entidad esté registrada en el Banco de España.
Cuándo no pedir un préstamo
Si el gasto no es necesario, si la cuota te deja sin margen o si el préstamo sirve para pagar otro de coste similar sin mejorar las condiciones, conviene replantearse. Un fondo de emergencia evita muchos préstamos de urgencia.
Si ya tienes deudas
Compara también la opción de reunificarlas. Solo es buena idea si el nuevo coste total es menor que el actual; alargar el plazo reduce la cuota, pero suele elevar los intereses globales.